Eduardo Vidal Cernuda/Motero aficionado y natural de Valladolid
Este vallisoletano con tan sólo 23 años es un aficionado de las motos desde muy pequeño, a las que acudía en compañía de su padre, él fue el causante de que este chaval ahora tenga como principal afición el mundo de la dos ruedas.
¿Cuántos años llevas asistiendo a la concentración de Tordesillas?
Desde su creación y gracias a mi padre, que me inculcó la pasión por las motos y todo lo que las rodea. Sólo el que vive in situ esta concentración sabe de las sensaciones que aquí se viven; del compañerismo y del buen hacer que ha caracterizado cada encuentro.
¿Por qué vas a Tordesillas y no a Boecillo?
En mi caso, ya es tradición acudir aquí, vine con mi padre en la primera edición y desde entonces no he cambiado. En realidad creo que el hecho de elegir Pingüinos y no Motauros no es tan importante, sí lo es a mi juicio, asistir a un encuentro que en el plano general atrae cada año a más gente, y este sentimiento por las motos que tanto unos como otros en el fondo compartimos de la misma forma.
¿Crees que las infraestructuras son las más adecuadas para este tipo de concentraciones?
Personalmente he apreciado las mejoras, edición a edición y han sido muchas, creo que hablo en nombre de todos, cuando digo que la situación en la que se presenta cada año esta concentración es inigualable; el pueblo está volcado con nosotros, somos muy bien acogidos. Por otra parte, tenemos un paisaje idóneo que hace de esta cita algo más especial aún.
¿Crees que esta edición de motauros ha superado a la anterior?
Este año han tenido mucha más organización y creo que han dado un importante salto cualitativo con respecto al año anterior, le han dado mucha comodidad al motero, seguridad y por lo que ves y sobre todo por lo que te cuentan, ha habido mucha más asistencia de participantes que años anteriores.